La primera vez que fui fue para ver cuál era el alboroto, además era cumpleaños de una amiga.
Ésta amiga conocía a no sé qué persona, así que tuvimos el honor y privilegio de estar en el área V.I.P. ¡Qué burla! El área V.I.P. es la peor atendida. Llegamos, pedí una cerveza (no esperen que tome una bebida preparada, después de la fama que tiene el Circus de vender bebidas adulteradas), a un mesero; pasan 10 minutos, nada. Pasa otro mesero, pido cerveza; nada. Media hora y media docena de meseros después, fui personalmente por mi cerveza.
Hace un calor espantoso (por ahí le llaman El Sauna Pop); está muy mal ventilado. Sólo hay aires acondicionados en los baños (¿en los baños? ¿por qué?).
Es un lugar caro, pseudo-fresa al cual va pura gente que quiere aparentar lo que no es (Gabo, te estoy viendo directamente a tí), no le da miedo que la vean baiar al ritmo de Belinda remixeada y le gusta el servicio de mala calidad.
La segunda vez que cometí el error de ir fue porque aquí andaba un amigo de Australia, no teniamos qué hacer (veniamos de cenar) y otros amigos nos invitaron porque iba a estar un D.J. brazileño. Después de volver a sufrir el mal servicio y lo que pareció una eternidad, se pone a tocar el D.J. Su slideshow, puras fotos de él (una obvia); creo que su nombre era Superfag's Secret Wife. Los primeros 15 minutos que tocó fueron tolerables - el resto, insufrible. Pero sólo me quedé como media hora después de que empezara a tocar el D.J. Tenía mucho sueño y me urgía llegar a casa.
Así que ya lo saben. Si no han ido a este lugar - no pierdan su tiempo ni su dinero. Si creen que Alejandra Guzman es la reina de México, Madonna la reina del mundo y Gloria Gaynor la reina del universo, entonces ignoren esta entrada; vayan y sean parte del cliché de jotas horrendas, falsas y creidas.
